1.11.- Libro: Raíces Canarias I: TENERIFE.

Autor: Prof. Domingo Ruiz Guzmán

                 Investigador, Etimólogo                   

 

 

TENERIFE

En este topónimo encontramos varias vertientes etimológicas: ibero-vasca, griega, latina, germana y semítica.

 

Vertiente Ibero-vasca / semítica.

   Tenerife es nombre compuesto de Te (Che)/Ti (Chi)(vasco) =Humo/Calor + n eufónica + er = infijo intensivo + Ife (semítico) = Monte o Pico, o sea que Tenerife significaría: “El Monte o Pico del Humo o del Calor”, o sea “El Volcán”.

   Tinerfe o Chinerfe es el mismo Tenerife, en que la raíz Te ha sido reemplazada por su equivalente  vasca Ti/Chi, con igual valor semántico.
Chiniques/Tiniques/Teniques

   Son  las  tres  piedras  elevadas  del  fogal,   especie  de  hornilla  de  los  guanches. Su nombre   consta   de   dos  elementos:  Chin/Tin/Ten  +  Iques.  El  primero  de  ellos  es apócope  de  Chiner/Tiner/Tener  (como  en Tenerife), en que se ha suprimido la  sílaba final  ER  (infijo intensivo).  La  n  final,  en  los  tres  casos,  es eufónica, sin ningún valor ideológico, por lo que equivale a: Chi/Ti/Te. El segundo elemento Iques viene siendo el Ike/Ika vasco = cuesta pendiente,  que  es  equivalente  al  Ide (de Bide vasco, como en Chebide), y griego, ya analizado.

Peniche/Penichet

   Es el nombre de una cuesta pendiente en lo alto de Icod. Se le ve de origen  ibero-vasco, compuesto de Pen = pendiente + Ike = cuesta pendiente. La T final es eufónica, como tenemos en vasco en Zapart = Estallido, de Zapar = ruido de una  lluvia muy fuerte, y en Zurrut = ronquido, de Zurru = sorbido.

   La T final eufónica la hallamos también en Ararat, en Al Isuth y en Eliat. El elemento Pen lo hallamos en vasco, en Pendiz y Pendoitz = cuesta pendiente, junto al elemento Di = derivativo local que denota abundancia, el cual encontramos igualmente en Mendi = Montaña. Penichet envuelve la idea de énfasis con su duplicación de pendiente, como encontramos en Idafe, donde Ida e Ife significan  ambos Elevación, y en Ararat, donde Ar = Roca está repetido, y en Men-Menera =  Extremo en vasco.

 

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   También encontramos la T eufónica en Ararat, ya mencionado en Eliat (en Israel) y Al-t-ar = la roca (el altar), en caso similar de Gibr-al-t-ar (La Roca del Oeste, según mi interpretación). Con respecto a este sonido t dice Bethencourt en la pág. 221:<<Los berberiscos con quienes los guanches se hallan  más relacionados, hacen libre uso de la t antes y después de las palabras. Ya hemos dicho a este propósito que medina, en árabe “ciudad” la convierten en tamdint, murrah, “una mujer”, en tamraut, y dar, “una casa”, en taddert>>. Yo añadiría, a propósito de medina = ciudad, que al anteponerle el artículo: Almedina, pasa a significar: “La Ciudad”.

Sufijos con valor equivalente a Ide/Ida (Bide vasco), e Ide/Ida griego = Altura, Elevación.

Men/Min, Ique (Ike/Ika), Ife/Afe/Ifa, ya analizados.
Igo = subir en vasco, que encontramos en Araguigo/Areguigo = subida  en Gracia, La Laguna,  y  en  Gánigo/Guánigo,  cazuela  de barro usada por el guanche para cocinar, y como plato para comer, con idea de elevación, por analizar.
Id, como en adalid.
It, como en cenit.
Ite, como en Teberite, por analizar.
Ita, como en Estalactita/Estalagmita.
Ice, como en Vértice/Vórtice.

 

Otro nombre de origen ibero con que los Guanches llamaban a Tenerife y al Volcán.

Chineche/Achinech/Achineche.

   Dice Bethencourt que los guanches llamaban Chineche al Teide y que hasta principios del presente siglo, por la zona del Sur de Tenerife, cuando una persona quería mal a otra, la maldecía diciéndole: “¡A Chineche te vayas!”. Este nombre se ve claramente compuesto  de Chi = calor, fuego + n eufónica + Eche = humo, o sea, Volcán o Infierno, nombre este último con que  fue conocida la isla de Tenerife, como veremos, a hacer su análisis etimológico griego.

   Según el P. Espinosa, <<Los naturales de esta isla, que llamamos guanches, en  su lenguaje antiguo la llamaron Achinech>>, y según Abreu Galindo <<Los Naturales de la mesma isla de Tenerife, en su propio lenguaje y común hablar, la llaman y nombran el día de hoy Achineche>>. Vid. pág. 55, Nota 102 de Rixo.

   La transformación de Chineche en Chinech la encontramos explicada en el idioma vasco (ibero, como el guanche), donde existe el artículo plural afirmativo “-ak”, que se usa como sufijo, tanto para formar simplemente el plural, en los complementos (de Gizon = hombre, Gizonak = “los hombres”), como en el sujeto agente, con el significado de “los/las (del hombre)” como sucede en “Guañac”= “los de Guan”. Pero hallamos un modismo típico del dialecto labortano (del vasco), que aparece en el último de los dos casos citados, o sea, cuando el nombre es sujeto agente, consistente en agregar “-ek” en vez de “-ak”, intercambio a/e, que

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es común en el guanche, como señalamos varias veces es este trabajo. Es regla general en vasco,  que la “k” debe ser suprimida, siempre que se le agregue algún sufijo. Así tenemos: Gizon + ak + e, que  de acuerdo con la regla de supresión  (ak) antedicha,  nos da: Gizonek = “los/las del hombre”.

   Del  mismo  modo,   de Chi-n-e-ke (Chineche),  al  agregarle el sufijo “ak”, resulta: Chi-n-ek-e-ak, pero de acuerdo con dicha regla de supresión, se elimina “ek”, quedando Chi-n-e-ak (de aquí debe proceder el apellido canario “Chinea”).

   Pero el modismo típico labortano exige agregar el sufijo ”-k”, por tratarse de sujeto agente, por lo que tendríamos: Chi-n-e-ak-k, con la supresión de “ak”, dando como resultado final: Chinek = Chinech = Chinet (pues en ibero-guanche se intercambian los sonidos k/ch/t, como llevamos dicho) = “los de Chineche, el Infierno, El Volcán o Tenerife”.

   Achinech es el mismo Chinech, al que se le ha antepuesto el artículo “a” (el/la).

Vertiente Greco/semítica.

   Los griegos parece tradujeron el nombre de Tenerife (ibero-vasco) con la misma acepción semántica para los elementos Te e Ife, pero el elemento NER  (compuesto de n eufónica + la partícula Er), lo identificaron con el nombre que ya existía en su idioma,  con el significado de Infierno. Esta raíz Ner  la hallamos en Nerde/den = “abajo, en los Infiernos”, donde de/den es una partícula que significa abajo, en, por lo que Ner debe significar “Infierno”. La raíz Te procede de Teion = azufre, humo de azufre, por lo que Tenerife, en la versión griega significaría: “El Monte o Pico de El Humo del Infierno”.

   Tenemos también en griego “Nerteroi Teoi” = “los dioses infernales”, que deben guardar relación con la leyenda mitológica que dice que los dioses y los héroes tenían  como lugar de descanso eterno al Infierno, gobernado por Hades, y cuidado por el can Cerbero, situado cerca del Monte Atlante y del Jardín de los  dioses o Campos Elíseos, lugar de las Manzanas de oro, cuidadas por las tres Ninfas del Atardecer, las Hespérides: Eglé, Eritia y Hesperaretusa, nombres que guardan gran relación con Tenerife y su Volcán.

   Nerteroi es plural del griego Nerteros, comparativo de superioridad de Nerde (abajo en el Infierno), con el significado de “más abajo, en el Infierno”, por lo que  llegamos a la misma conclusión que “Ner” significa “Infierno”, nombre con que  fue conocida la isla de Tenerife. Como dice Bethencourt, la gente del sur de Tenerife, hasta principios del presente siglo, llamaban Chineche al Volcán, con la connotación semántica de “Infierno”.

Vertiente Latino/semítica.

   Tenemos el sustantivo Tenería, que nos da una de las acepciones semánticas de Tenerife.  Tenería es el arte de curtir, o la industria donde se curten pieles. Recordemos que los guanches eran grandes artífices en el curtido de las pieles y en el gamuzado, para lo cual usaban las cenizas del pino y su resina. Mediante ese  proceso, las   pieles   se   ablandaban   y    flexibilizaban.    En    latín    Tener  =  blando,    flexible,

 

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tierno,  delicado,  donde  vemos  la  raíz  Tener  de  Tenerife,  en  tanto que en Tingere = teñir,  encontramos la raíz Tin de Tinerfe y Tinguaro.

 

 

Vertiente Germano/semítica.

 

   Hay una raíz de origen germano, que está relacionada con  el nombre de Tenerife o Tenerifa, como se dice en Alemán. Se trata de Tan = pino, cuyo plural actualmente es Tannen, pero que  debió ser antiguamente Tänner (léase Tener), como de Mann, Männer (se lee Mener) y Mannen = hombre (s). Ifa es el mismo Ife ya indicado anteriormente, o sea que Tenerife (Tenerifa) sería: “el Monte de los Pinos”.

   Debemos añadir que en inglés, el verbo Tan (to) = Curtir, y que en galo, Tan = Fuego.

   Es interesante observar que en la epigrafía del Hierro, que Bethencourt transcribe con el Número XLII en la pág. 186, se menciona  a “Machi, rey de “Tano”, y en la Nº XLIII de la misma página, se habla de “Otadi, el hijo de Tane, rey de la ciudad de Ametzei”. Por otra parte, Otadi es un nombre vasco que significa <<campo de retamas>> (subrayado nuestro), y Ametzei también vasco, y significa: <<la floresta o selva de robles duros>>. Ametz es en vasco = rebollo (árbol como la encina y el castaño). Todo esto nos lleva a pensar que Tano y Tane pueden tener relación  con Tan y Tänner (Tener) = Pinos, y Otadi, con las retamas del Teide, por lo que Tenerife significaría: “Monte o Pico con Pinos”.

   Es interesante este nombre Machi, rey de Tano, que,  como llevamos dicho, aparece en la inscripción que Bethencourt nos transcribe con el NºXLII: <<Machi, rey de Tano. De Temachi, Hamachi, Ola, Olaochita es señor>>. Este mismo nombre lo encontramos como raíz en Temachi y en Amachi, ya indicados, y volvemos a encontrarlo en la inscripción Nº XLIV: <<Tabera sein. Ola, Mameya, Machi. Ola (o) chita anoma berri ema = Olaochita dedica un nuevo monumento a Ola, Mamaye (y) Machi, los hijos de Tabera>>. Aquí aparecen dos palabras que encontramos actualmente en el vasco : “sein” =niño, que tenemos en el apellido Onsain (Onsein) = niño (hijo) bueno, y berri (barri) = nuevo, como en Etcheberri = casa nueva y en “egin barria” (“a” es el artículo = lo) = lo recién hecho. De “barri” (de “Etchebarri” = “Etcheberri = Casa nueva), que se ve es el mismo “barri” árabe = “exterior”, debe provenir “Barrio” (conjunto de casas nuevas construidas en el exterior de un pueblo). Esto nos confirma el parentesco entre el ibero-guanche, el ibero-vasco y el árabe.

   También encontramos esa raíz Machi en la inscripción Nº IV, ya mencionada: <<Machisala el rey (o señor o gobernador) de bimbachos>>. Como señaláramos anteriormente, bimbachos debe referirse a El Hierro.

   Creo descubrir la relación entre Machi y el actual apellido canario Machín, que lo hallamos, tanto en Tenerife, como en El Hierro. Yo opino que la terminación “in” debe ser de origen galo, pues se encuentra actualmente en Francés, en los apellidos Paquin, Michelin, Garlin, Labin, Monin, y también en Español en Martín, Dominguín, Gorrín, Antolín, Rubín, etc. Estos dos apellidos acabados de mencionar, o sea, Tabera y Machi (de donde se originó Machín), deben ser los  más antiguos apellidos canarios conocidos. El primero de ellos, Tabera,  lo encontramos actualmente como Tavera, tanto en Canarias, como en Hispanoamérica. Es el

 

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mismo Tabeira, en su forma portuguesa. No debemos olvidar que los portugueses incursionaron en Canarias desde comienzos del siglo XIV, de donde debieron tomarlo.  Tavera debió transformarse, en que se ha producido metátesis de las vocales finales a/e por e/a, tan frecuente en ibero, como llevamos dicho.  El otro apellido canario es Machín, formado por “Machi” + el sufijo “in”. Considero que dicha terminación “in” es la misma “ez” castellana y “es” portuguesa, con que se forman los apellidos con el significado de “hijo de “, como en González (hijo de Gonzalo). Este sufijo “es” (ez) debe ser reminiscencia  de la antigua partícula griega “des”/”ides” que se agregaba al nombre del padre para indicar “hijo de” como de Pele-os se formó “Peleid-es = hijo de Peleo”. También existía “is”  – “idos”, sufijo que agregado al nombre del padre significaba “hija de”, como de Priam-os, Priam-is = “hija de Priamo”.

   Estas terminaciones griegas es/is, también aparecieron en los distintos dialectos griegos como os/as, que luego encontramos en el griego moderno en Servos, y en los países europeos al norte de Grecia, en Ianos, Andreas, Trinkunas, etc.

   En Canarias figuran las tres formas is/es(ez)/os desde siglos atrás. Las tenemos en Yanis/Llanis/Yanes/Llanes/Yáñez/Llanos. Estos apellidos aparecieron luego en las listas de los emigrantes canarios a América, desde la época colonial. La forma “es” la encontramos igualmente en el apellido inglés Jones (hijo de John).

   Esta terminación IN para formar los apellidos, con el significado de “hijo de”, la encontramos igualmente en ruso, como p.e., Potemkin, Rasputin, Gagarin, etc.

   Es oportuno analizar otra forma de indicar en ruso la descendencia, forma que  guarda también relación  con el ibero (guanche y vasco). Se trata de la terminación ENKO, como encontramos en Goschenko, Kirienko, etc. Esta terminación debe estar compuesta de EN + KO. “En” es en vasco una partícula que los lingüistas consideran formada por E eufónica + N (relativo posesivo) y con el significado de “el de, la de” y como tenemos en Andresen Etsea = la casa de Andrés. “Ko” es en  vasco partícula de genitivo relativo. El sufijo “Ko” está relacionado en vasco con “En”. “Ko” tiene significado de posesión o relación intrínseca, como vemos en: Gizonaren etzea (Gitzon = hombre, y Etse =casa)= la casa del hombre, en Etseko gizona = el hombre de (que está contenido en) la casa, y en Atzoko euriak (de Atzo = ayer + Euri = lluvia) = “la lluvia de ayer”.

   El sufijo KO se permuta en GO en todos los dialectos vascos y excepto en Roncalés y Suletino. Así tenemos: Oraingo (en vez de Orainko, de Orain = ahora + Ko) = de ahora, Emengo (de Emen = aquí + Ko) = de aquí. En guanche encontramos esta misma partícula “Ko” en la inscripción Nº LV, con significado  de “niño”: <<Zumatze hume ko Zumatze tatsu = El pequeño niño  de Zumatze exige la tableta>>. Nótese que Ko fue interpretado por Mr. Campbell, en este caso, con la  connotación japonesa de “niño, pequeño, joven”. Yo creo que este “Ko” (niño) significa en este caso “hijo”, como “Sein”, que en vasco significa “niño”. Mr. Campbell lo traduce como “hijo” pues encierra ambas ideas, a diferencia de Aur, que tanto en vasco como en guanche sólo significa “niño” (además de valle). La  acepción semántica de hijo para Sein, la encontramos ilustrada en el verbo vasco “Sein egin” (egin = hacer) = parir (sólo las mujeres), dar a luz. Aquí  vemos la  relación madre/hijo.

 

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    Este sufijo ruso ENKO para formar los apellidos, lo encontramos luego en los países eslavos  de Europa Oriental, como ENGO (Martinengo). Este sufijo lo vemos  igualmente en “Abolengo”, que creo está compuesto de Abul (árabe) + Engo, con el significado de “lo que viene del abuelo”. Aparece luego en Rumano como ESCU (Gravilescu, Grigorescu), y en Polaco como ISKY/OWSKA (Kaplisky, Lewinsky).

   La forma rumana “Escu” debe ser la misma griega “Eu” que hallamos actualmente en “Papandreu”, la castellana “Romeu” y la castellano/portuguesa “Abreu”.

   En este último apellido Lewinsky, encontramos conjuntamente dos sufijos ya nombrados: In e Iski, caso semejante al del apellido ruso Malenkov, en que  vemos al mismo tempo las partículas Enko y Ov/Ev/Ova.

   Volviendo al Sein guanche, que Mr. Campbell tradujo como “hijo”, nombre  que aparece en las inscripciones XXXI, XXXII, XXXIV, XXXVII, XL y XLIV, vemos que es el mismo Sein vasco, el Shoni turanio (según Mr. Campbell), el Shonen japonés, Son inglés, Sohn alemán, Sen escandinavo, Sin ruso y Seme guanche, que figuró dos veces en el manto de la imagen de la Virgen de la Candelaria, así como en la inscripción XLIII con el significado de “hijo”. Seme es igualmente un nombre vasco = hijo. Este Seme aparece en latín como Semen =  semilla, de donde se derivan Sementis = siembra, etc.

   El inglés Johnson, el alemán Johanson y el escandinavo Johansen son la manera de formar el apellido añadiendo al nombre del padre, el sufijo “son = hijo”, con el  significado de “hijo de Juan”. En castellano se agrega a veces al nombre, “hijo”, y  en portugués, “filho”. Este “filho” pasó a tener personalidad propia, como apellido.

   En ruso tenemos también  el sufijo “ich”, que se pospone al nombre del padre.  Este segundo nombre se interpone entre el primero o nombre privativo de la persona, y su apellido. Así tenemos: Nikolai Petrovich Ivanov. En ruso existe también el sufijo “Ov/Ev” (mencionado en Ivanov) para formar el apellido. Viene siendo el  mismo prefijo O inglés (contracción de Of), que hallamos en O’Connor (Of + Connor) = de Connor, o hijo de Connor. En escocés tenemos el prefijo Mac (Mc) con igual connotación, el cual vemos en MacArthur.

   También encontramos en árabe el sufijo IL, como en Abu-Abdil (Boabdil, El  Chico), con la connotación de Chico, según propongo en mi análisis del nombre  guanche Guanil. Este IL debe ser equivalente al ICH y al IN que acabamos de analizar.

   En guanche tenemos el prefijo “chi”, usado con el significado de “descendiente de”, que encontramos en “Achimencey”, nombre dado a Zebensui, hijo de Aguajuco, y nieto de Tinerfe. Viana lo traduce como “el descendiente de un príncipe”. Si suprimimos el prefijo “a”, que es el artículo “el”, nos queda “Chimencey”. Este “chi” es el mismo que encontramos en “Chijo”, “Chijoragi”, “Chirrimiles”, etc., nombres que serán analizados más adelante.  Este “chi” es a su vez el mismo “Tzik” vasco = “Chico”, y se corresponde con el “Ich” ruso, el “in” guanche, galo y ruso, y el “il” árabe, que acabamos de analizar.

   Ha existido en Canarias el apellido “Chico”, desde hace siglos, apellido que apareció luego en Hispanoamérica en las listas de los emigrantes, de la época colonial.  Existe en Venezuela el apellido “Chiquito”, en inglés “Little”, en alemán “Klein” y en francés “Petit”, al igual que “Junior”, originalmente con igual connotación de “hijo de”, y luego con personalidad propia.

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Tenemos en árabe el prefijo “Ben”, ya mencionado, para indicar “hijo de”, como en Ben-Uhr = Hijo de Uhr.

   Por último nos referiremos a la forma italiana para la mayoría de sus apellidos, los cuales terminan en “i” con idea de posesión, reminiscencia de la desinencia del  genitivo masculino de los nombres de la segunda declinación latina, terminados en “us” (genitivo “i”). Así tenemos Carradini, Batistini, etc.

   Ya hemos analizado el prefijo árabe Abul, que encontramos en guanche en  ABCANABAC, con la connotación de “los del hijo del grande”, donde Abul estaría  representado en AB, que sería el mismo que hallamos en Abbas (compuesto de Abul  Abas), análisis desarrollado en el capítulo correspondiente a Icode.

   Para concluir, añadiremos que queda  confirmado una vez más el parentesco del ibero guanche con el ibero vasco, japonés, ruso, turanio, polaco, árabe, germano y sus descendientes, inglés y escandinavo.

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