1.13.- Líbro Raíces Canarias I: CANARIA.

CANARIA

   Es este nombre otro de los fundamentales que identifican al pueblo guanche. Su origen ha sido interpretado desde múltiples ángulos. El origen etimológico generalmente aceptado es el de “Tierra de Canes”, por lo dicho por Plinio  en su Historia Natural: <<… Proximam ei Canariam uocari a multitudine canum ingentis magnitudinis, ex quibus perducti sunt Iubae duo…>> = <<…Próxima a ella está la  llamada Canaria, por la abundancia de perros de gran tamaño, de los cuales fueron  llevados dos a Iuba >>. Pero esto no está de acuerdo con lo dicho por los capellanes franceses Bontier y Le Verrier, que acompañaron a Jean de Bethencourt, quienes escribieron la crónica de la “Conquéte des Canaries” (Conquista de Canarias), y narran que al hacer la entrada a la isla de Canaria en el año 1403, sólo encontraron  <<”Chiens sauvages qui semblent loups, mais ils sont petits” = “Perros salvajes que parecen lobos, pero son pequeños” >>, según Viera, Libro I, pág. 58. Como vemos,  no nos hablan ni de tamaño grande, ni de abundancia de perros, sino que  por el contrario, nos dicen que eran pequeños, como lobos.

   No debemos olvidar que Plinio no fue contemporáneo de Iuba, sino que nació cinco años después de su muerte (Iuba murió el 18 A.D., y Plinio nació el 23  A.D.), Y escribió de oídas  lo escrito por Iuba, pues los libros de éste desaparecieron.

   Sabemos que Iuba II fue hijo de Iuba I, rey de Numidia, como ya hemos relatado anteriormente, y que, bajo la protección de César, recibió una educación esmerada, así como que organizó su célebre expedición  a las Fortunatae Insulae en el año 46 a.C., para averiguar más detalles de las mismas, expedición que duró dos años.

   A no dudarlo, Iuba, quien fue un gran estudioso y además un reputado helenista, conocía muy bien las leyendas griegas sobre las Makaron Nesoi (Islas de los Felices), los Campos Elíseos (Elision Pedion), así como las leyendas  de Heracles,  una de las cuales habla del can Cerbero, perro de gran tamaño que cuidaba el Infierno, residencia del dios Hades. (No olvidemos que Tenerife y su Volcán fueron conocidos como “El Infierno”). Del nombre de este perro  guardián debe proceder  el de Cancerbero = portero brutal y severo, guardián, guardameta.

   Otra de las leyendas de Heracles nos menciona al perro Ortro, que cuidaba  los bueyes del gigante Geriones, quien habitaba en la isla de Eritia, que debe ser

 

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también Tenerife, pues lleva el nombre de una  de las tres ninfas del atardecer, las Hespérides, a quienes la diosa Hera, esposa del dios Zeus había encargado el cuidado de las manzanas de oro, que Gea (la Tierra) le había  dado  como regalo de bodas. Hera las hizo plantar en el Jardín, custodiado por un Dragón  de cien cabezas, ya que las hijas de Atlante solían ir a saquearlo.

   Este perro Ortro, muerto por Heracles, era hermano de Cerbero, y por tanto debía ser  también de gran tamaño, como él.

   Vemos que la isla de Eritia debe ser la actual Tenerife, pues,  como en el caso de Cerbero, Ortro está relacionado con Atlante, las Hespérides, su Jardín y las Manzanas de Oro, además de llamarse Eritia, como una de las tres Hespérides que cuidaban las Manzanas de Oro, como dijimos antes.

   Yo creo que estas coincidencias  entre ambos grandes  perros  debieron influir en Iuba, gran helenista, como llevamos dicho, para estar prejuiciado, en la seguridad de encontrar perros similares a Cerbero y Ortro en las Fortunatae Insulae, y conocedores de ello los expedicionarios, para satisfacer sus expectativas,  consiguieron los dos célebres perros, similares a Cerbero y Ortro, en algún lugar de su ruta y se los llevaron a Iuba, diciéndole que los mismos abundaban en dichas islas.

   Debió influir igualmente para relacionar el nombre de Canaria, que  seguramente ya existía para el momento de la expedición, junto al de Fortunatae Insulae, como trataremos de explicar con “perro”, el hecho de que en guanche, “perro”  se decía “Cancha”, a no dudarlo, del mismo origen lingüístico de Canis (perro en latín).

   Trataremos de demostrar a continuación  que Canaria debe tener un significado etimológico distinto al de “Tierra de Canes”.

Vertiente China

KAN

   Este fonema chino significa “mirar hacia abajo desde un lugar  elevado, vigilar, guardar, custodiar”, que envuelve intrínsecamente la misma idea que  GUA y GUAN, o sea, Mirador, Pico.

   Este mismo fonema significa Prícipe o Jefe entre  los Tártaros (Gran Kan), el cual procede del persa Jan, siendo el San japonés, con el significado de Señor, que pasó al latín como Sanctus y luego a los idiomas latinos como San, Santo o Saint, al igual que en inglés, con igual connotación. También tenemos el Dan  japonés, con el significado de Señor, Maestro, que luego encontramos en el Soberano de Gran Canaria, Guanache Semidan (donde Semi es raíz de origen  latino, con la idea de “medio, casi”), que creo viene siendo el equivalente a Achimencey (Vice-Mencey e Hijo del Mencey), palabra compuesta de Achi + Mencey, nombre este último, que vamos a analizar  de inmediato. El elemento Achi se ve es el mismo Chi (pequeño en guanche) de Chilre (perro pequeño) y de Chirrimiles “burgaos” pequeños. (Ver el análisis de estos dos nombres) La A es el artículo (el).

   En Kan/Jan/San/Dan están presentes las ideas de Elevación y Dignidad, física y personal, semejante a lo que vemos en el Men ibero-vasco, que igual se usa para

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 Mendi = Montaña, como para Mencey (ibero-guanche) = Príncipe, Rey, Soberano.

   Este nombre Mencey, viene siendo el mismo Sensey japonés, en que el Men  equivale al Sen, que a su vez es el mismo San. Este Sen  es también el que  encontramos en Senex/Senior latinos = anciano, de donde procede Señor.

Canca = Llanos cercanos a la “Madre del Agua en la Cumbre de Guía”. La creo  compuesta de Can = Pico + Ca = Fuego, Volcán.

Ucanca= Desfiladero y Valle sobre las Cumbres de Vilaflor y Granadilla. La veo compuesta de U (Ou griego) = No + Canca, o sea la imagen opuesta de Canca, como valle es la imagen opuesta al Pico, pues tuvo su origen en él, pero es a su vez lo opuesto.

CAN

   Este fonema chino significa “brillante, resplandeciente (como el arroz bien descortezado, que es de color blanco), y también reírse a carcajadas, lo que implica la idea de felicidad”. En griego tenemos el adjetivo leukos que también significa brillante, resplandeciente, blanco y feliz, y en latín albus, que además e blanco, significa dichoso, que yo creo son sinónimos del Can chino. Es oportuno mencionar que, como llevamos dicho, Leuke, o Isla Blanca (de la misma raíz e leukos), parece ser Tenerife. El significado de Felicidad de Can, coincide con GUA y GUAN, así como con Alisuth fenicio.

Vertientes Fenicia, Griega, Latina y Guanche.

   Ante todo haremos mención del nombre “Alisuth” dado por los Fenicios a las Islas Canarias, que quiere decir: la Felicidad, la Alegría, el Placer. De este nombre debió originarse Alisios, nombre de los Vientos que pasan por Canarias, como ya hemos dicho.

   Según nos dice Bethencourt en la pág. 111, <<…refiere Martín y Cubas bajo la fe de Silio Itálico, de que ciertos Fenicios, después de poblar a Marsella y Galicia, pasaron al África, donde fueron conocidos por Marsilios y Canarios, habitando las faldas del monte Atlante, y las Islas Afortunadas…>>.

   Este monte Atlante es generalmente aceptado que no es otro que el Teide. Así la Mitología nos dice que Zeus condenó al gigante Atlante a sostener sobre sus  hombros la bóveda celeste, por haber participado en la lucha entre los Gigantes y  los Dioses. <<…Su morada se fija generalmente en el Occidente extremo, en el  país de las Hespérides…>>. Vid. pág. 61-b del Diccionario de Mitología Griega y Romana de Pierre Grimal.

   Volviendo al tema de que el monte Atlante debe ser el Teide, citaremos a Viera, Tomo I, libro 2, pág. 215: <<El Atlante (escribía Herodoto) es descollado y como de figura cilíndrica. Se afirma que es tan alto, que no se puede ver su cumbre por estar cubierta siempre de nubes en el invierno y el verano; y que sus habitantes le llaman la comuna del cielo>>”. En otra parte dice Herodoto: <<Hay en aquellos

 

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mares un monte llamado Atlante, el cual es alto, rotundo y tan eminente que no se puede divisar bien su cumbre>>. Se refiere Viera a que en la  cordillera del Atlas, situada en el Continente Africano, frente a Canarias, no existe ningún monte de la altura mencionada por Herodoto, pues su altura máxima anda entre 500 y 600 varas, y con declive muy suave.

   Es además muy elocuente que Herodoto especifica que el Monte Atlante está situado <<…en aquellos mares…>>, lo que descarta la posibilidad de que estuviera en la Cordillera del Atlas, a menos que se viera desde el mar, lo que no sucede, según confirma Viera.

   A propósito del establecimiento de los fenicios en las faldas del monte Atlante, según Silio Itálico, y los indicios que conducen a pensar  que dicho monte sea el Teide, según la descripción que nos da Herodoto de dicho Monte Atlante, consideramos oportuno referirnos a un interesante trabajo publicado en El Día de Tenerife, el 14/1/96 con el título de “Los Canarii. Evolución histórica y geográfica de un antiguo pueblo norteafricano (I), de F. García Talavera. En él dice entre otras muchas cosas: <<Los Canarii. La primera noticia que tenemos de este pueblo nos la proporciona Plinio el Viejo (Libro V. Cap. I) situándolo en  el año 42 A.D., cerca del Geir Flumen (oued Ghir), al Sur de los Gétulos y próximo a los etiópicos Perorsos>>.

   Más adelante relaciona a los Canarii con los Kanuri, quienes habitan en Bilma (oasis del Kaouar), en la región del lago Tchad. El autor se refiere también a la montaña de Bilma en Tenerife, para establecer conexión entre  ambos topónimos.

   Ahora nos referiremos al artículo de A. González publicado por el mismo Diario “El Día”, el 21/12/95, bajo el título <<La piedra Zanata es un “amuleto púnico-bereber del siglo X>>. En dicho trabajo fueron entrevistados los profesores González Antón, Del Arco Aguilar y Muñoz Jiménez en relación con la  célebre Piedra Zanata, tan comentada en los ámbitos histórico, arqueológico y lingüístico. En uno de los párrafos se lee: <<La piedra fue encontrada en un yacimiento aborigen del tipo escondrijo,  entre escoria volcánica,  situado a 1.400 metros de altitud en el municipio norteo del Tanque, al oeste de la montaña  de las Flores y en medio de la colada de Montaña Reventada>>.

   En opinión de la profesora Del Arco, “el yacimiento está en relación directa con el volcán”. En la zona se produjeron continuas erupciones durante siglos. Aquí, a lo largo de toda la dorsal de Bilma se han encontrado  más de 300 vasijas y ánforas púnicas, que la profesora de Prehistoria interpreta  como “depósitos propiciatorios que aplaquen la ira del volcán  en los límites de las coladas, donde había territorios usados como pastos por la población aborigen”.

   Creemos de gran significación  este hallazgo de más de 300 vasijas  y ánforas púnicas en Bilma (El Tanque). Igualmente tiene gran significación la repetición del topónimo Bilma, que nos lleva a pensar que lo llevaron consigo los Canarii desde la Libia.

   Es oportuno mencionar que cerca de Bilma, donde, como llevamos dicho, de acuerdo con pruebas arqueológicas, se establecieron los Cananeos o  Cananitas, existe un barrio llamado Las Canalitas, que yo creo debió ser  originalmente  Cananitas. Al respecto añadiremos que en el Oeste de la India existe  un pueblo llamado Cananites o Cananies, descendientes de los fenicios, de color blanco, y rubio, rodeado de gente de piel oscura.

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   En relación con Bilma, Las Canalitas y los Fenicios, apuntaremos que en sus cercanías está Arguayo, pueblo donde según Bethencourt tuvieron los Guanches fábrica de cerámica desde tiempos muy antiguos, aprovechando la tierra de barro del <<Llano de la Roza y Llano de la Fuente>>. Además, según  propusimos anteriormente, muy probablemente los Fenicios dieron nombre  a Chasna,  también en la cercanía, que podría ser la isla de Cerne de que nos habla Viera en la pág. 235, por fe del geógrafo Scilax Cariandeno.

   Pasaremos a analizar ahora la relación fonética  de Canaria con el pueblo Cananeo. Comenzaremos por el verbo arameo Kanan, que significa “defender”. Por otra parte, en griego, Cananaios (Cananeos) y Cananites quiere decir “defensor, celador”, y como ya indicamos anteriormente, el fonema chino Kan significa  “vigilar, guardar, custodiar, mirar hacia abajo desde un lugar elevado”.

   Caná, Canaá y Canaán deben estar compuestos del Kan (chino) = mirador + A = Colina elevada, y An = Cima, Elevación (también chino), con idea de Monte. Este Caná creo sea el mismo que encontramos en la ya mencionada frase de  Espinosa:

ALZANXIQUIAN  ABCANABAC  XERAX

que ya hemos analizado en el capítulo correspondiente a Icode,  donde ABCANABAC lo consideramos compuesto de: AB + CANA + B eufónica + AC. El componente CANA (el mismo de Caná/Canaá/Canaán)  confirmaría la influencia fenicia en el origen del topónimo “Canaria”. Por otro lado,  como ya dijimos, Can  en chino significa también “brillante, resplandeciente y blanco”, y como veremos   continuación  en griego y en latín, Can significa “Blanco”.

   Comenzaremos por el nombre griego Kandis = sobretodo persa de mangas largas, Esta palabra consta de dos elementos: Kan + dis. Dis es participio aoristo del verbo dio = “vestirse de “, por lo que “Kandis” debe significar “vestirse de  Kan”.

   En latín, Candidus = blanco, vestido de blanco, brillante, que se ve claramente derivado del Kandis griego. También tenemos el verbo Candico, que se ve  igualmente derivado del Kandis griego. Pues bien, este verbo Candico significa “poderse blanco”, y es a su vez una palabra compuesta de Can + el verbo Dico = ponerse, por lo que Candico debe significar “ponerse Can”, por lo que Can tiene  que significar “blanco”.

   Retornando al Kandis griego, tenemos que debe también significar “vestido de blanco”, y que Kan ha de significar “blanco”.

   Por otra parte, tenemos que en la isla de La Palma  existe un barranco de nombre  Candia, y que los griegos llamaron en la antigüedad Candia a la isla de Creta, cuya capital había sido denominada Canea por los fenicios, por la blancura de su greda, según nuestra hipótesis.

   Ello nos lleva a pensar que Caná, Canaá y  Canaán deben significar también  “Montaña Blanca”, como llaman actualmente los libaneses al Líbano, por su monte nevado. Veremos luego, que los fenicios bautizaron con los calificativos de Blanco y Nieve a varios de los lugares donde se establecieron.

 

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   Continuando con el significado de “Blanco” de la raíz latina Can, tenemos  que el adjetivo Canus = Blanco, que Cana = Cana o cabello blanco, que  Candidatus es un adjetivo que significa “vestido de blanco”, y también “Candidato”. Este nombre está compuesto de Candi = vestido de blanco + Datus = participio pasivo del verbo latino dare = ofrecer, presentar. Candidatus debió ser el antiguo participio latino del verbo latino  Candidare = blanquear, estar blanco.

   En Guanche tenemos  la raíz Can con el significado de  “blanco”, en Incan/Incana = cabra blanca y firanca, y Canir, llano de Arico, que debe significar  “Roca Blanca” posiblemente en referencia al Teide.

   Los fenicios colonizaron a Creta 2000 años a.C., y la  bautizaron Herakleion (hoy Iraklion), en honor a Heracles o Hércules. Al respecto dice Viera en la pág. 233 del libro 3: <<Los fenicios atribuyeron a un Hércules  de su nación  las primeras navegaciones y los descubrimientos  hechos hacia estas  regiones  occidentales  de la tierra…>>.  También la llamaron Sidonia en honor a Sidón, en tanto que a su capital la llamaron Canea (hoy Khania), que debe estar compuesta de Can =  Blanco + Ea = Tierra, o sea Tierra Blanca, por la blancura de su greda. Los griegos la nombraron Candia, donde observamos la raíz Cand-i,  ya analizada, con el significado de “cubierta de blanco”, tanto en griego, como en latín. Es muy interesante que en La Palma existe el barranco de “la Cadia”.

    Esta tendencia a bautizar  a los lugares con nombres  relacionados con  el color blanco la encontramos igualmente en Tirana (en honor a Tiro, capital de Albania), país éste que los griegos llamaron Candavia, donde volvemos a  ver la raíz Cand-i = cubierta de blanco, por el color de su nieve.  También la bautizaron Skyperia, de Ji (raíz de Jion = nieve) + Eria = Tierra. La S inicial de Skyperia significa Blanco, como analizaremos más adelante, por lo  que la traducción completa de Skyperia sería: Tierra de Blanca Nieve. Los romanos la llamaron Albania, de Alba = Blanca + Nia = Tierra. Actualmente, en  albanés, se llama  Skipnia, que se ve es la misma Skyperia griega.  Es interesante notar que el concepto Blanco, ha estado siempre unido intrínsecamente a la nieve, como ya hemos visto en Ninguis (latín). También ha estado unido a la leche, como en Gala (griego), al esmalte de los dientes, como en Fa (chino), a la cal,  como en Candia y Canea (Creta), y al cabello blanco, como en Cana.

   El concepto “blanco”, relacionado con la nieve, lo encontramos también en Albión (Inglaterra), país nevado en invierno.  Ninfa parece contener también los dos conceptos: Nin de Nix = Nieve + Fa (esmalte en chino). La raíz Ed envuelve la idea de nieve (Edfil = nieve en berberisco). En galés, Od = nieve. En el N.O. de Gales encontramos una región de nombre Gwynedd, que está  compuesto de  Gwyn = blanco + Edd = nieve, o dea “Blanca Nieve”. En sánscrito, Sveta = Blanco. El elemento Eta parece ser el mismo Ed = nieve, por lo que  el elemento Sv debe significar por sí sólo Blanca. Esta misma combinación la encontramos  en inglés S-now, en alemán Sch-nee (donde vemos, además del elemento S,  el nee, que viene siendo el mismo Nix = nieve en latín), en ruso S-neg, en italiano  Sv-itz-era, en Francés Su-isse y en inglés Sw-itz-er-land. Lo mismo vemos en Sw-eden. En todos estos casos están presentes los dos elementos: Blanco y Nieve.

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   El elemento “itz” de Sv-itz-era, y el “is(se)” de Su-isse, proviene del viejo germano “is”, que corresponde al actual inglés “ice” = hielo. En el antiguo Avesta, “isu” significó “cubierto de hielo”. En Isu vemos la raíz germana Is = hielo, y la partícula  U, que parece ser  la misma que encontramos  en el Rebu egipcio, ya mencionado al analizar al nombre Magreb. Rebu parece estar compuesto de Reb (el Réve francés = sueño + la  misma U de Isu). Es interesante que en vasco, Iz significa Agua. Creo que Iz = Agua + Land = Tierra (Inglés y Alemán), resultó Island (Isla) = Tierra (rodeada de) agua, en tanto que Insula (Latina), proviene de Insel = Isla (Alemán), que debe estar  compuesta de la preposición  In = En, dentro  + Sel (de Zelle) = Célula (por su forma), o sea: Célula dentro (de agua), que es la  misma idea de Island (Isla).

   El elemento Is (germano) = hielo, y el Iz (vasco) = agua, también se descubre en White (inglés) y Weiss (Alemán) = blanco, vocablos en que se vislumbra el fonema chino Hua = blanco, el cual hallamos en Hua Fa (Hua, Blanco + Fa, Cabello) = Cana.

   Concluiremos este análisis etimológico de Canaria opinando que los romanos  la bautizaron con ese nombre, en el viejo latín, antes de Iuba y Plinio, tomando  como raíz el fonema chino Can, (raíz de Caná/Canaá/Canaán como ya hemos  propuesto, al hacer el análisis de la frase de Espinosa: ALZANXIQUIAN ABCANABAC XERAX), posiblemente introducido por los Tartesios, con el significado de Pico-Vigía-Blanco, y llamaron a los Fenicios y Cartagineses, “Canarii” (Canarios), como en Marsilia o Massilia les llaman Marsilii.

   Canaria debió significar en esos lejanos tiempos “Tierra del Pico o del Vigía”, y “Tierra Blanca”, y no “Tierra de Canes”.

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