2.13.- ROMANOS

Autor: Etimólogo Prof. Domingo Ruiz Guzmán.

Libro: RAÍCES CANARIAS, VOLUMEN II

(Derechos reservados)

 

ROMANOS

 

 

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Romanos

 

Los romanos tradujeron el nombre Iberia (de los íberos), y Hesperia (de los griegos),  como Hispania, nombre cuyo análisis etimológico hemos hecho en el capítulo correspondiente a los íberos, en la Segunda Parte, de Raíces Canarias.

Hispania fue dividida en principio, por los romanos, en Citerior (del lado de acá), que comprendía el Este y Sur de la Península Ibérica, y Ulterior (del lado de allá), que abarcaba el Centro y el Oeste. Luego, Augusto la dividió en tres provincias:  Tarraconense,  Bética y Lusitania. Más tarde,  de la Tarreconense se desprendió Gallecia, y por último,  Cartaginensis. Posteriormente, Marco Aurelio agregó Mauritania Tingitana, cuya capital fue Tingis, que los bereberes llamaron luego Tánger. Los nombres Tingis y Tánger han sido analizados en el capítulo correspondiente a los fenicios, en la  Parte II de esta obra.

Los romanos fundaron Hispalis (actual Sevilla) y la provincia Bética, antes señalada,  cuyo nombre procede del río Betis (tartesio), que luego los árabes llamaron Wad-Al-Kevir (el río Grande).  El nombre Betis ya lo hemos analizado en el capítulo correspondiente a los Tartesios.  Los romanos fundaron también Itálica, en recuerdo de Italia.

El nombre Hispalis consta de las siguientes raíces, según mi tesis: His, ya analizado en Hispania, con significado de Agua;  Pal, raíz de Palus (latín) = pantano, bahía, e Is = río (el río Betis o Guadalquivir). Esta raíz latina Pal (de  Palus = pantano, bahía), la volvemos a encontrar en  Palos de Moguer, en la desembocadura de los ríos Odiel y Tinto, en  Huelva. El nombre Moguer es de origen semítico, compuesto de Mo + Gher, con significado de

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“Puerto de Occidente”, cuyo análisis hemos hecho en esta Segunda Parte, en el capítulo correspondiente a los Íberos. Moguer fue fundado por los fenicios.

El nombre del río Odiel ha sido ya  analizado como de origen íbero. Ahora lo haremos con

Tinto

nombre del río, al igual que el  Odiel,  situado en la Provincia de Huelva. Tinto tiene la raíz Tin,  que sería la misma de Tingis y Tingitana,  nombres ya analizados en el capítulo Fenicios. Tinto es el mismo Tinctum, participio pasivo  del verbo  latino Tingere = teñir, que debe referirse a la industria del teñido con la Púrpura Getúlica, según hemos  ya tratado en el capítulo Fenicios.

Pasaremos  ahora  a las Fortunatae Insulae (Islas Afortunadas), donde encontramos la huella lingüística romana en: Canaria,  Nivaria, Ningouaria,  Convallis, Capraria, Junonia y Pluvialia, nombres dados a algunas de las Islas por Ptolomeo, Plinio, Estacio Ceboso o Iuba.  Los romanos también dejaron  los nombres Púrpura, Purreto y Purpurarias, ya analizados en el capítulo Fenicios.

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CONUALLIS/CONVALLIS

 

Cita Plinio Segundo, Cayo (23-79 A.D.), escritor latino nacido en Verona, llamado El Viejo, que cultivó las letras y las ciencias,  en su Historia Natural, que es un monumento literario y una verdadera enciclopedia del saber, lo siguiente, con relación a Conuallis, en las págs. VI xxxvi -201 xxxvii,  202-205:

<<…Sunt qui ultras eas  fortunatas putent esse quasdamque alias quarum numero idem sebosus etiam spatia complexus Iunoniam abesse a Gadibus DCC millia passuum  tradit. Ab ea tantmdem ad occasum uersus Pluuialiam, Capriamque: in Pluuialia non esse aquam, nisi ex imbribus.  Ab iis CCL millia passum Fortunatas contra laeuam Mauritaniae in VIII horam  solis: uocari Conuallem a conuexitate, et Planariam  a specie:  Conuallis circuitu, CCC mill.  passuum. Arborum ibi proceritatem ad CXL pedes adolescere…>> = “…Se cree que más allá de éstas están las Afortunadas y algunas otras.  Seboso, que señaló las distancias  dice que Iunonia dista de Cádiz DCC mil pasos. Otro tanto distan Pluvialia y Capraria, más al  ocaso: en  Pluvialia no hay otra agua que la de la lluvia. A CCL mil pasos de éstas, frente a la margen izquierda de la Mauritania,  a VIII horas (por la ruta) del Sol (o sea, al Oeste), se encuentran las Afortunadas que se llaman Convallis por su convexidad y Planaria por su forma. El perímetro de Convallis es de CCC mil pasos. Allí se elevan árboles hasta de CXL pies de altura…”

Nos dice Plinio que la isla Convallis, que como hemos indicado en la pág. 101 de la Parte I de Raíces Canarias, debe ser la actual Tenerife, fue llamada así por Estacio Seboso, “a convexitate” (por su convexidad).

El Prof. Álvaez Delgado identifica dicha isla

 

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con la de La Palma, por su Caldera de Taburiente (valle entre montañas). Por su parte,  Antonio Cabrera Perera opina en su obra  “Las Islas Canarias en el Mundo Clásico”,  que debe ser Tenerife, por su Teide en medio de los dos valles de Güímar y La Orotava, con la conexidad en el centro. Yo, por mi parte,  opino que debe ser el valle  de la Orotava (Taoro), entre las dos montañas a sus lados. Quedó, sin embargo,  por aclarar,  en el caso de Álvarez Delgado, y en el mío propio, que tanto la Caldera, como el Valle, tienen forma cóncava, y que en latín  existe el nombre “concavitas” (concavidad), y que por tal razón, en este caso, Plinio debió decir “a  concavitate”, en vez de “a convexitate”, de referirse Seboso a alguna de las dos islas, aunque debemos añadir que “convexitas” tenía también en latín, el valor semántico de “ concavitas”. Por otro lado,  en mi razonamiento descarté la tesis de Cabrera Perera, pues, aunque el Teide en el centro cumple con la idea de “convexitas”, no así los dos valles a sus lados, pues de haber sido así, Seboso debió haber usado Convalles o Convallia en vez de Convallis, pues Valles y Vallia son plurales de Vallis. En el caso de Wallis,  no hay duda de que se trata de un valle, que por lógica debió ser un valle con méritos especiales para que Estacio Seboso lo escogiera para dar su nombre a la isla entera. Obviamente que el valle de La Orotava cumple con esta condición, por sus cualidades, que fueron igualmente apreciadas por los íberos,  para llamarlo Taoro (El Valle), lo que indica que era considerado el prototipo de valle.

Analizando ahora el otro elemento componente de Convallis, o sea “Con”, veremos que lo encontramos con valor propio e independiente,  con la idea amplia de “Agua”, en el lenguaje Con de la Tierra del Fuego, como hemos señalado en las págs. 34/36 de la Parte  I de esta

 

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obra, donde Con = agua, y Kuno = mar. También encontramos en el Anamita  Con = isla  (concepto relacionado con gua),  en el nombre de la isla Con-Son (isla pequeña);  en el Chino Kong = agua, que hallamos en la bahía de  Hong-Kong, donde Hong = fragante, o sea que Hong-Kong = agua fragante; igualmente en Chino,  Co = lago y Kou= bahía; en Australiano, Kuno =agua; en Conie, río de Francia,  afluente del Loire; en Cona, río de Escocia; en el lago Conn del casquete polar norte; en el valle Connaught de Irlanda (hoy se llama Connacht), donde Naught = nada, en inglés,  y Nacht = noche,  en germano, o sea que Connaught/Connacht sería “el Valle de la nada o de la noche”. En la misma provincia de Connacht,  tenemos el lago Logh Conn, donde Logh =Lago. Aquí vemos que el concepto agua se repite. También hallamos la raíz Con, con idea de agua, en el río Connecticut en U.S.A., y en Coimbra en Portugal, junto al río Mondego, cuyo nombre en latín fue Conimbrica, donde Imber/Imbris= lluvia, o sea que Conimbrica sería “río de lluvia”. Encontramos igualmente la raíz Con en el río Rubicón, donde Julio César pronunció su célebre frase “Alea jacta est = La suerte está echada”. Rubicón está compuesto de Rubi (de rubeus= rubio, encendido, de zarzas o espinos) + Con = agua, río, o sea “río de color rubio o encendido”. También tenemos el río Congo, compuesto de Con = río + Go  (la misma raíz china Kuo,  que encontramos en Xipan-go, Japón o país chiquito, y en Cartago o país de Carta) = país. O sea que Cong-go= país o Tierra del río. También tenemos la raíz Con de Aconcagua, río de Chile, que nace en Los Andes y desemboca en el Océano Pacífico, al norte de Valparaíso, después de un curso de 260 km.,  y también la cumbre nevada de La Cordillera de Los Andes, en la provincia de Mendoza, (Argentina), que se considera la más elevada de América, con 6959 m de altura.

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Yo considero que Aconcagua está compuesto etimológicamente así: A, partícula intensiva sin ningún valor real o ideológico, (especie de artículo) + Con = agua + Ca = fuego originado por la presión tectónica + Gua = agua, como hemos analizado ampliamente en las págs. 39 y 40 de la Primera Parte de esta obra,  voz extendida por toda la América Central, del Sur  y Hawaii (Haguai), junto a Guai, con idea de agua.  O sea que en Aconcagua se han reencontrado dos raíces: Con y Gua (Guai), que se originaron en Asia, y circunvalaron luego el Globo, por medios desconocidos hasta ahora,  en ambos sentidos, en tiempos muy antiguos, mucho antes de Erick  el Rojo, Cristóbal Colón y Magallanes. Un caso similar a Aconcagua tenemos en el río Guachicono de Colombia., brazo superior del Patia, con 3 raíces: Gua= agua;  Chi = pequeño, y Cono = agua o río. También encontramos la raíz Con en Coney Island, pequeña isla en Brooklin, New York, donde está situado el célebre parque de atracciones que lleva su nombre.

Hallamos igualmente la raíz Con en el nombre griego Konkilion, que es el mismo Conchylium o Murex latino, y la Cochinilla castellana, productores de la púrpura fenicia, en forma de caracol erizado de salientes,  compuesto etimológicamente de: Kon= agua + Kiel germano, (que se pronuncia kil) = quilla, saliente, que hace que,  aunque está fijado a la roca, se agite,  por efecto del empuje del agua. También tenemos en latín la raíz Con, con significado de agua, en Convexitas (Convexus) y en Concavitas (Concavus).  Convexitas (Convexus), que se corresponde con la forma del Konkylion (Konkilium o Murex) y los moluscos bivalvos, vemos que se compone de  Con = agua + Vexitas = empujón (del verbo latino Vexare= empujar, agitar), pues son agitados por el agua, manteniéndose éstos últimos en posición por efecto de su quilla. El concepto Concavitas (Concavus) lo encontramos en los moluscos univalvos, que se adhieren a la roca,  por su parte carnosa,  que es bañada por el agua, y consta de Con = agua + Cavitas. Concavus =

 

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cóncavo, hueco (en forma de U), como son el río, valle, lago, barranco, etc.

 También tenemos la célebre balsa Kontiki, construida con juncos,  que atravesó el Océano Pacífico impulsada solamente por las corrientes, aéreas y marítimas, cuyo nombre contiene la raíz Con,  con significado de agua.

La raíz Con  la tenemos igualmente en Malecón = muralla que contiene el agua en la costa marina, y en los ríos.  Etimológicamente se compone de  Moles = dique + Con = agua, o sea, “Muralla o Dique para contener el Agua”.

Volvemos a encontrar la raíz Con, con significado de agua, en Congrio, pez  de la familia de los anguílidos, y en Anaconda, serpiente suramericana, que llega a tener 10 m. de longitud, y vive a orillas de los ríos.

En Alsión o Alkon (Martín Pescador), ave que habita en las orillas del mar y de los ríos,  vemos a la vez la raíz Con (Alkon) y  Si  (Alsión), ambas con significado de agua. Esta Si (agua) es la misma que encontramos en Siwa (el célebre oasis egipcio, tan ligado a la  gesta de Alejandro Magno).  En Siwa están presentes  las raíces Si  y  Wa (Gua), ambas con significado de agua. El nombre Guacamayo es de origen indígena peruano, y significa “Vos del río”. El concepto río (agua) lo encontramos presente en Gua.

Después de hecho este amplio análisis de la raíz Con, llegamos a la conclusión que Conwalis tiene una composición etimológica similar a Congo y Rubicón, donde Con significa río, en ambos casos. O sea que Conwalis consta de Con  (río o barranco) + Wallis (valle), o sea “el valle del río o barranco”,  barranco que aún hoy conserva el Valle de Taoro, con el nombre de “Barranco del Infier-

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no”,  por el que debió verterse antiguamente  abundante caudal de aguas procedentes de la cumbre del Teide.  O sea que CON no añade a  Wallis la idea de Concavidad, ya que ella está implícita en su propia naturaleza, pues en latín,  Vallis= valle, hondonada, hueco,  cavidad. La idea que sí la añade es la de Agua, Río, Barranco.

Conwallis estaría compuesto etimológicamente de: Con = agua, río, barranco + Wall (en alemán se lee Val) = pared, y en inglés Wall= costado de vasija o receptáculo, pared, muro,  muralla, + Is = agua.  Wallis es el mismo Vallis latino y Valey inglés = Valle.

Resumiendo, Conwallis consta de Con + Wallis, o sea,  Valle con Agua, Barranco o Río, y debe ser el Valle de Taoro, que dio nombre a la isla de Tenerife.

Otros nombres aportados por los romanos son Ninguaria y Nivaria, ya analizados en la pág. 84 de la Parte I de esta obra.

(Sigue en capítulo:  2.14.- Bereberes y Árabes)

 

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