1.30.-Raíces Canarias I: FONÉTICA Y GIROS DE INFLUENCIA CANARIA, EN EL MUNDO DE HABLA HISPANA

FONÉTICA Y GIROS DE INFLUENCIA CANARIA, EN EL MUNDO DE HABLA HISPANA

     Estos son algunos de los nombres de América y de Oceanía, aportados por los  Canarios. Pero ellos no se han limitado a esa siembra, pues han arraigado también sus costumbres, su idiosincrasia, la forma “sui generis” de ser y actuar, su manera característica de pronunciar el Castellano, la cual encontramos en todo el Mundo de Habla Hispana, especialmente en estas cuatro “incorrecciones”, que han pasado a ser de uso diario en esta gran mayoría de gente que se expresa en Español.

   Es oportuno señalar que las lenguas no son estáticas, sino dinámicas, y que las modifican y actualizan los pueblos.

   En la misma Castilla fue considerado el Castellano, por la gente culta (que hablaba y escribía Latín), hasta el siglo XII, como una lengua vulgar, que era propia del pueblo rústico. Pero el Latín evolucionó, y el Castellano pasó luego a ser, en mi opinión, el idioma más claro y sonoro de sus hijos latinos.

   Pues bien, hoy esa lengua motivo de nuestro orgullo, por su gran riqueza, claridad y belleza, también evoluciona, crece y se renueva en su léxico y formas, de acuerdo con las mayorías que la hablan y escriben.

   Esas cuatro “incorrecciones” a que hemos hecho referencia son: en primer lugar, el fenómeno que se ha dado en llamar “Seseo”, consistente en pronunciar como S, la consonante C ante E, I,  y la Z ante todas las vocales y al final de la palabra. En segundo lugar tenemos lo que yo llamo “Leleo”, determinado por el  uso de “le”, indistintamente, tanto en el singular (le), como en el plural (les), para el complemento indirecto (dativo) del pronombre personal de la tercera persona.  Así p.e.: “El Profesor le (por les) dijo a sus alumnos”, o “Se le (por les) avisa a los interesados”.

   Este “les” se suele identificar y usar como “los”, (como si fuera el complemento directo, “lo”, acusativo), en las oraciones en que interviene el pronombre “se” (complemento indirecto), que se toma por el objeto de la acción, en tanto que “los”pasa a ocupar la función de “a ellos, a ustedes”. Así tenemos en: “Yo se los dije”. (Por: “Yo se lo dije”), con el significado de: “Yo lo dije a se (a ellos o a ustedes)”.

   En tercer lugar encontramos lo que yo denomino “Yeyeo”, consistente en la tendencia a usar la Y consonante, tanto para las sílabas  que  comienzan con Y, como con Ll. Esto lo vemos en “haya” de “haber”, y en “haya” (por “halla”) de “hallar”.

   Y por último tenemos la supresión de la “d” final de palabra, como en “verdá” por “verdad”, “usté” por “usted”, etc.

                                                                                                           Pág. 143