1.31.- Raíces Canarias I: INFLUENCIA ETRUSCA E IBERA EN EL GUANCHE.

Libro: Raíces Canarias I.
Autor: Prof. Domingo Ruiz Guzmán.
Etimólogo y Poeta.
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INFLUENCIA ETRUSCA E IBERA EN EL GUANCHE

   Dice Ma. del Pilar Rodríguez, en la pág. 10 de su trabajo: “Una aproximación a la influencia del Folklore Canario en España y América. El Folklore en Venezuela (1995)”:

<<De las vocaciones canarias la más importante es la Virgen de la Candelaria, cuya imagen y las festividades de su entorno eran desconocidas por la iglesia española, que describió a la Virgen como aparecida en medio de infieles, paganos e idólatras y entre los que, reconocía, hacia admirables milagros. En la Francia de los Capetos  se celebraban las festividades de la Candelaria y es probable que la imagen que se llamó de la Candelaria y sus festividades fueran introducidas en la época en que la Santa Sede –para el momento residenciada en Aviñón, Francia- crea en Canarias el Reino de La Fortuna. La Virgen que los guanches llamaron Candelaria es una Virgen negra, de madera maciza, que lleva al niño sostenido con el brazo derecho al que llamaron Chijoragi, y con la mano izquierda sostiene un candelabro que tiene una vela o candela. Pertenece a la estirpe de vírgenes negras que según Sánchez Dragó es de origen egipcio, y que en Europa tiene su foco de propagación en una aldea cercana a Marsella, Francia, cuyo nombre  antiguo fue Ra y actualmente llamada Saintes-Maries-de-la-Mer>>.

   Los etruscos parecen haber estado  relacionados con los guanches, según los siguientes detalles:

   Precedieron a los romanos, en lo que es hoy Italia.

   Tomaron su alfabeto probablemente de Grecia, dando origen al alfabeto latino. Escribían  de derecha a izquierda, detalle que encontramos, en algunos casos,  en las inscripciones ibero-guanches de El Hierro.

   Su dios era Mars (Marte) y su diosa Minerva, cuya estructura  y significado etimológico se corresponde con Menera (ibero-vasco), nombre que apareció en la  imagen de la Virgen de Candelaria, con el significado de Soberana, según yo interpreto.

   Su cultura alcanzó su máximo esplendor en el siglo VIII a.C., mediante el contacto con fenicios y griegos.

   En el siglo VI a.C., Roma  se encontraba bajo el poder etrusco. A partir del siglo V a.C., su poderío comenzó a declinar, y sus ciudades cayeron poco a poco

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en poder de Roma, aunque conservaron durante mucho tiempo su religión y cultura particulares. Su arte estaba fuertemente influido por el de Grecia y Asia Menor, con rasgos propios de un realismo y riqueza de detalles asombrosa, particularmente en la representación humana. Su mitología era cruel.

   Aparecen varios nombres etruscos en las inscripciones de El Hierro, como MOPIRA = (el número) ocho, NON = (relativo) quien, ANOMA = “una dote dada”, palabra compuesta del vasco Ano = “una dote” + el verbo vasco Eman = dar.

   El etrusco es de origen Turanio, como el ibero (vasco, turdetano y guanche), el húngaro, el grupo finés y el turco, idiomas que no forman parte del grupo germano-indoeuropeo, de origen sánscrito.

   Cerca de Marsilia (Marsella) estaba RA (nombre egipcio del dios Sol), que  hoy se llama Saintes-Maries-de-la-Mer, foco de propagación de las vírgenes negras de origen egipcio, según Sánchez Dragó. Ma. del Pilar Rodríguez opina que de  ahí pudo proceder la imagen de la Virgen de Candelaria.

   Hubo una pequeña ciudad de la Etruria llamada Marsiliana d’Albegna (recordemos que su dios era Mars). Hacia el 535 a.C., aliados con los cartagineses, los etruscos arrebataron Marsella a la talasocracia focense. Lo fenicio-cartagineses asentados allí, recibieron el nombre de Marsilii (Marsilios). Luego, al asentarse en Canaria, fueron llamados Canarii (Canarios).

   Los fonemas que aparecieron en el collar de oro, en el manto y en la cinta que ceñía la ropa, eran iberos, en alfabeto latino. El texto fue recogido en la obrita de  Fray Alonso de Espinosa <<La aparición y milagros de la Santa imagen de nuestra Señora de Candelaria>>, publicada en Sevilla en 1594.

   Los guanches llamaron “Chijoragi” al Niño que la Virgen sostenía en su brazo derecho. Yo interpreto este nombre como de origen ibero, que en vasco está  compuesto de Tsik (de Tzikar) = pequeño + Or, que debió resultar de Aur (niño), como  Losa de Lausa, y Hospicio de Auspex, en latín + Agi = aspecto, apariencia, o sea que Chijoragi debe significar “pequeño con apariencia de niño”.

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