2.7.-Orígenes Remotos del Pueblo Guanche o Canario. Etapa II. Raíces Canarias II: aproximación al origen etimológico de algunos topónimos y de otros nombres canarios.

Autor: Prof. Domingo Ruiz Guzmán,
Investigador, Etimólogo y Poeta.

Libro sobre ETIMOLOGÍA.

Título: RAÍCES CANARIAS, Tomo II

(Derechos Reservados)

 

 

Orígenes Remotos

Del

Pueblo

Guanche o Canario

 

 

Etapa II

 

 

 

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Raíces Canarias II                                                              Domingo Ruiz Guzmán.

 

 

 

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Orígenes remotos del Pueblo Guanche o Canario.

Segunda Etapa.

Canarias, fue en la antigüedad, en la época de la Grecia Clásica,  el lugar más lejano conocido en el Talassa Atlantis (Océano Atlántico), lo que los Fenicios llamaron Cerne (la Habitación Última o Última Tierra Habitada).

En el Oeste de Asia (en la costa turca del Mediterráneo Oriental) existía Anatolia, la Tierra del Naciente o Levante, nombre compuesto de Anatol, raíz del  griego Anatolé = Salida del Sol + IA (EA) = Tierra.

En el Noreste de Europa existía Finlandia (FineLandia o Fin de la Tierra con raíces latino-germanas); por el Noroeste el LandsEnd (Fin de la Tierra), en Inglaterra, con raíces germano-sajonas, y por el Suroeste,   el Finisterre, en España, con el mismo significado, con raíces latinas. Los Árabes bautizaron luego otro hito en el Suroeste,  el Al-Garve portugués, con significado de Occidente de Europa,  y del Mundo entonces conocido.

Canarias guarda similitud con Grecia e Iberia: los tres pueblos fueron sucesivamente como un crisol donde coincidieron y se fundieron las culturas precedentes.

En Grecia convergieron las culturas anteriores, desde la china hasta la mesopotámica,  la india, la persa, la egipcia, la tartesia, la íbera, la fenicia y la proto-germánica, culturas que luego vertió a los Balcanes, la  Germania, el Cáucaso, Escandinavia,  Costas Mediterráneas, incluyendo la Etruria y el Lacio, Francia, Bretaña, Irlanda e Iberia.

Luego fue Iberia el nuevo crisol, donde se fundieron, además de la íbera, todas las cul-

 

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turas, incluyendo la celta, que desde el Este  avanzaron hacia el Oeste, tanto por el Mediterráneo,  como por el Continente Europeo, en busca de nuevas tierras para el cultivo y la cría del ganado a un ritmo de avance  de 1 km/año;  luego los bárbaros (visigodos, suevos,  vándalos y alanos), y más tarde los árabes desde África del Norte. Ello explica la diversidad y riqueza étnica, lingüística y cultural de los pueblos de la Península Ibérica.

Y por último tenemos que ese crisol se repite en las Hespérides, donde convergieron todos los pueblos que habían llegado con anterioridad a Tartessos/Gades/Iberia/Hesperia e Hispania. Primero fueron los tartesios desde Tartessos, luego los fenicios desde Gades,  más tarde los íberos desde Iberia, les siguieron los griegos desde Hesperia, y por último,  los romanos desde Hispania, en tiempos antes de nuestra Era. Más tarde, bajo la guía, la protección y el dominio romano, lo harían los bereberes desde la Mauritania, desde el siglo I a.C., hasta la caída del Imperio Romano.

Antes de que esos pueblos antiguos, procedentes del Mediterráneo Oriental y del Asia Menor se aventuraran a atravesar las Columnas de Hércules y penetrar en el Mar Tenebroso, hasta llegar a las Hespérides, se establecieron en Tartessos y costas del levante y sur de la Península Ibérica, o sea de España y Portugal. Más tarde, llegarían a Canarias desde sus bases en las costas ibéricas del Mediterráneo, y de Gades, del Talassa Atlantis.

Por  estas razones, antes de entrar en el tema del arribo de cada uno de esos antiguos pueblo al Archipiélago, trataremos su llegada a la Península Ibérica, especialmente a las costas mediterránea y sur-atlántica, por ser ésta su escala previa, que nos ayudará a comprender mejor la evolución de este proceso de coloni-

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