AMOR

                                                    A mi adorada esposa.

¡Eres bonita, preciosa,
como gema multicolor!
¡Eres bella como las estrellas
y radiante como el Sol!

¿Qué más quieres que te diga,
si miro hasta el cielo
y no pienso en otra cosa
sino en nuestro amor?

Pongo de testigo a la Luna,
y de Juez a nuestro Dios.
Si digo que te quiero,
es porque no existe ninguna mejor.

¿Qué sería de mi vida…?
¿Qué sería de mi corazón…?
Si me faltara tu aliento,
de tristeza moriría yo.

* * * * *

Felipe Elías Afonso Ruiz.

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