ATALAYA

Ha transcurrido el tiempo velozmente…
Desde mi Atalaya admirada
diviso la arboleda, la cascada
y el gran Teide a lo lejos emergente.

El cielo azul siempre presente
en aquella calle tan recordada,
con niños jugando en su explanada…,
son vivencias que hoy pasan por mi mente.

Allá lejos, las huertas con sus vides,
con geranios, magarzas e higueras,
atesoran los preciados aljibes.

Las casonas exhiben sus jardines,
cubiertos con bellas enredaderas,
con aromas de lirios y jazmines.

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Autor: Prof. Felipe-Elías Afonso Ruiz.
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