EL ORIGEN DE COLÓN.

Colón declaró en su Testamento:

<<En Génova nací, de Génova salí. Edificad vuestra casa en Génova>>.

Mi teoría consiste en  que lo que él  realmente quiso decir fue:

“En Jehová nací, de Jehová salí. Edificad vuestra casa en Jehová”.

Nótese:
1) que “Génova” y “Jehová” son Parónimos y que según mi  teoría, Colón usó intencionalmente la Paronomasia, para confundir a los lectores de su Testamento,

2) que las consonantes “G”  y  “J”  son Homófonas, o sea, tienen sonidos parecidos, y

3) que  la  “n” se confunde  gráficamente  con la “h”.

Por otra parte, es oportuno observar  que:

  1. Luis de Santángel, perteneciente a una familia de conversos de origen judío-aragonés,  financió parte del Primer  Viaje de Colón, a cambio de las joyas que la Reina Isabel  pignoró a tal fin,
  2. Colón ordenó en su Testamento entregar medio marco de plata  a un judío portugués, y
  3. sus descendientes,  que han ejercido el Mayorazgo, se han establecido en España, en vez de edificar su Casa en Génova.

Siempre se ha hablado de que Colón  debió ser judío. Yo  comparto esa tesis, y voy a aportar mi granito de arena para apoyarla.

Colón usó en muchas ocasiones un lenguaje críptico, como por ejemplo en lo relativo a los datos que poseía para tener la seguridad de poder llegar a las tierras del Gran Can, o sea Catay, y a Xipango, navegando hacia el occidente; la célebre anécdota del huevo; su misma firma, etc. A propósito, acude a mi memoria el  cuento del Indiano, que regresó a Canarias con su pesada caja de cedro, tan usada entonces para llevar  calado a América, y regresar con los ahorros obtenidos  durante sus largos y azarosos años de dura lucha y nostálgica ausencia. Al desembarcar,  sus parientes, al ayudarle a transportar el equipaje, y notar la gran  pesadez de la caja, le preguntaban: padre, (tío, abuelo): ¿qué hay  dentro de esta caja que tanto pesa?, y él sólo  les contestaba: << ¡Callaos, hijos, callaos! >> Y así todos fueron  desde ese momento muy solícitos y generosos con el pariente “rico”, esperando  con ansiedad el momento en que habrían  de heredar la cuantiosa fortuna, seguramente consistente en abundantes joyas, doblones y morocotas. De tiempo en tiempo, como el viejo se conservaba duro y fuerte, le repetían  la consabida pregunta, y él les repetía: << ¡Callaos, hijos, callaos!>> Y así pasaron los años, hasta  que por fin un día falleció el Indiano. Cuando abrieron con gran interés y expectativa el baúl, vieron con gran sorpresa y frustración, pero a la vez avergonzados de su propio materialismo, y orgullosos de la astucia de su pariente, que no les había  mentido, que sólo usó el ingenio para burlar su codicia, y así poder contar con su protección, ayuda y  cariño: la caja estaba llena de “callados”, pues no siempre el  emigrante logra enriquecerse tras abandonar su tierra, lleno de esperanzas e  ilusiones, que en la mayoría de los casos se convierten en penurias, desarraigo y añoranza, pues, como bien dice el refrán Canario: <<“Extranjero en tierra ajena, por bien que le vaya, pena”>>.
Yo creo que Colón usó también su gran ingenio para disimular su origen judío, pues es obvio pensar que de haberlo declarado, nunca hubiera conseguido el indispensable apoyo para su  magna obra. Con un juego fonético, se valió de Génova para referirse a Jehová. De esa manera, permaneció fiel a su fe judía, y no engañó a los lectores de su testamento. O sea que creo que él  lo que quiso decir fue: << “En Jehová nací, de Jehová salí, edificad vuestra casa en Jehová”>>. De esa forma quedó bien con su conciencia, o sea con su fe,  y con sus intereses. Apoya mi hipótesis el  hecho de que Colón nos habla de la “casa” en su Diario de Abordo, en sus notas del día 26/12/1492, cuando  escribe a los Reyes Católicos que espera encontrar oro suficiente a su regreso  al Fuerte de Navidad en La Española, para <<ir a conquistar la “casa” santa>>.
Según nota al pie de la pág. 172 de la obra “Diario de Abordo” del Instituto Gallach: <<Para unos, la Casa  Santa es Jerusalén o Ciudad Santa, dentro de un sincero mesianismo de cruzada muy en boga  en la Corte de los Reyes Católicos (A. Milhou. Colón y su mentalidad mesiánica, Valladolid, 1983). Otros enfocan  estas alusiones  a un sentido literal: la Casa Santa se refiere al Templo de Jerusalén, eterna obsesión judía, y en este caso de Colón  debido a su herencia judaica (J. Gil, Colón y la Casa Santa. Historiografía y Bibliografía Americanistas. Sevilla, 1977, Vol. XXI)>>.
Colón siempre decía que era “extranjero”, pero, nunca que era “extranjero genovés”, como era la costumbre entonces.  Por otra parte,  como marino luchó contra los genoveses,  no hablaba italiano, ni el dialecto genovés, sino alguna que otra palabra, como en latín. Sólo hablaba Castellano, aunque con errores, según nos indica la referida obra, “Diario de Abordo”.
Este intercambio de letras  en Génova y Jehová, es similar al que encontramos en Tenerife, donde Tauque se convirtió en Tanque, pueblo cerca de Icod, por error de semejanza  fonética (Paronimia).

Prof. Domingo Ruiz Guzmán.
Etimólogo y Poeta.

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