FIN DEL SIGLO XX Y COMIENZO DEL XXI

(CRONOMETRÍA)

 Hoy voy a referirme al  tema del “Desfase  por Defecto de un Año en el Calendario”, perteneciente a la Cronometría, en que interviene  el Cálculo Matemático Científico, con  magnitudes  como el Tiempo, compuestas por elementos abstractos, inseparables, divisibles e intangibles, como el Segundo, generadas por variables continuas, en contraposición a las magnitudes de uso cotidiano, manejadas por el Cálculo Aritmético Elemental, como las Frutas, compuestas de elementos concretos, separables, tangibles e indivisibles, como la  Manzana, generadas por variables discretas.

 

Fin  del  Siglo  XX  y  Comienzo  del  XXI

 

Como quiera que he observado en algunos Medios de Comunicación diversas opiniones, en mi concepto erradas, de que todavía no hemos entrado en el Año 1 del Siglo XXI, y  por ende en el Tercer Milenio de la Era Cristiana, pues  ello estaría aún por suceder inmediatamente después de  las 00:00 horas del 01/01/2001, presentaré a continuación,  con el debido respeto, el razonamiento matemático, que  creo aclara la confusión.

Según el Diccionario Enciclopédico Abreviado Espasa-Calpe, Edición 1957, Madrid, “…El Monje Escita Dionisio El Exiguo fijó la fecha del nacimiento de Cristo en el año 753 de la Fundación de Roma…”

Hay cuatro puntos importantes que debemos considerar antes de entrar a resolver el problema planteado:

 

a) El Tiempo es una magnitud generada por una variable continua (divisible), que se representa sobre una recta o circunferencia (como en el Reloj), que se divide en porciones o intervalos (segmentos o arcos) iguales de distintos  órdenes, siendo el intervalo más corto, o de menor duración, el “Segundo” (con sus submúltiplos), y el más largo, el “Milenio”(con sus múltiplos). Entre ambos, se han establecido otros de órdenes intermedios, que son múltiplos de sus anteriores, y submúltiplos de sus siguientes, llamados: Minuto,  Hora, Día, Semana, Mes, Año, Lustro, Década y Siglo.

Es oportuno destacar la diferencia que existe entre estas variables continuas (como, además del Tiempo, lo son el Peso, la Distancia, la Superficie, el Volumen, etc.), cuyas unidades son conceptos abstractos, intangibles, inseparables y divisibles, conservando siempre su naturaleza  (como sucede al dividir una unidad de tiempo, que sus partes  continúan conservando su naturaleza), de las variables discretas, cuyas  unidades simples son objetos  concretos, tangibles, separables y matemáticamente indivisibles, pues  si las dividimos, pierden su naturaleza, como  sucede con la  manzana, que si la cortamos, sus tajadas dejan de ser  manzanas, pues pierden su forma y naturaleza, conceptualmente hablando.

b) En esta recta en la cual se marcan los segmentos, porciones  o intervalos de tiempo, se ha establecido un punto de referencia llamado 0 (cero) u Origen, que señaló el  Fin del último Día del Año 753 de la Fundación de Roma (A.U.C., ab urbe condita),  que coincidió simultáneamente con las 00:00 Horas del 1 de Enero del Año 754 A.U.C., que pasó a ser el Año 1 de la Era  Cristiana. El Monje Dionisio fijo el nacimiento de Cristo, el 25 de Diciembre del Año 753 A.U.C. Ese punto 0 (cero) divide las dos Eras: los segmentos-tiempo situados a su izquierda  son negativos, y se denominan a.C.,  en tanto que los ubicados a su  derecha se llaman d.C. o A.D., y son positivos. El concepto de Era Cristiana fue ideado por el Monje  Dionisio en el siglo VI  d.C., por encargo del papa San Juan  I.

 

c) Todo segmento está delimitado por dos puntos: uno denominado Origen, y otro llamado Fin. Cada uno de esos puntos es común para cada par de segmentos consecutivos, o   sea que el Fin de cualquier segmento es a su vez el Origen de su inmediato posterior y v.v.

 

d) Es fundamental para encontrar la solución, que el  número total de puntos que los separan, más los dos extremos que delimitan los segmentos-tiempo  de un conjunto (en la recta), supera siempre la cantidad de dichos segmentos en una unidad, y que  a la inversa, para obtener la cantidad de segmentos-tiempo, habrá que restar 1 del total de  puntos (los que los separan + los dos extremos) del  conjunto dado, pues los extremos de un Conjunto-Tiempo (Origen y Fin), aparentemente distintos, son en realidad uno solo, como queda claramente demostrado en el Reloj, que por estar el Conjunto de las 12 horas representado sobre  una línea cerrada (circunferencia), el punto que señala las 00:00 Horas, coincide gráficamente con el de las 12:00.

Establecidas estas premisas, estamos ya en capacidad de aclarar la confusión, con los siguientes casos concretos: Pongamos como ejemplo  la Década, o  conjunto  de diez años,  los cuales están  representados en diez segmentos-tiempo consecutivos,  que están delimitados de izquierda a derecha por los siguientes once puntos de referencia (extremos de esos segmentos), que van del   0  al  10. Los diez segmentos-tiempo o años del conjunto (Década), se representan así:

0-1,   1-2,   2-3,   3-4,   4-5,   5-6,   6-7,   7-8,   8-9,   9-10   (0).

Observemos  que el primer segmento 0-1, representa el tiempo en que transcurre el año 1, siendo su Inicio u Origen, el punto 0, y su Culminación (Cumpleaños), el punto 1 (Fin de ese año 1). Es importante observar que el  dígito que aparece como final de un  segmento-tiempo,  y le da su nombre  (como el segmento-tiempo 0-1 corresponde al año 1),  representa el fin de esa unidad de tiempo, por lo que  el 10 del segmento-año   9-10   da nombre y representa el fin  del año 10. Por la misma razón, el 20 del segmento-siglo   19-20  (XIX-XX), da nombre y representa el fin del siglo 20 (XX), y el 2000 del segmento-año   1999-2000, da nombre  y representa el fin del año 2000, o lo que es lo mismo, del Segundo Milenio.

Es importante insistir en que  el 31 de diciembre del año 1999 a las 24:00 Horas, fue el fin del año 2000 o Segundo Milenio, al igual que del Siglo XX. Ese Fin coincidió con el 0 u Origen (inmediatamente después de las 00:00 Horas) del Año 2001, del Siglo XXI y del Tercer Milenio.

El origen de la confusión estriba en que es costumbre  general y tradicional, al hablar de un determinado lapso de tiempo, referirnos a él, fijándolo en su Fin, sin pensar que se trata de un intervalo, que comienza en su Origen, y que se va generando a todo lo largo del segmento que lo representa, hasta completarse en su  Fin. Así hablamos del año 1 de un niño, sólo cuando lo cumple, sin percatarnos de que entró en dicho año, desde el , mismo instante en que  nació, y que al cumplirlo, comienza inmediatamente su año 2. De igual forma sucede con cualquier segmento de un  conjunto-tiempo, inclusive el último de ellos, como el 10, 100, 1000, etc.

La clave del problema está en el hecho de que tradicionalmente, como llevamos dicho, el tiempo se mide atendiéndose al sistema aritmético vulgar, en que sólo se toma en cuenta el punto “Fin” del lapso o intervalo, en lugar del sistema matemático científico, en que ese lapso o intervalo está representado por un segmento que comienza a generarse en su “Origen” y concluye en su “Fin”. Es por ello que desde el punto de vista Vulgar (tradicional),  estamos aún en el año 2000, en tanto que desde la óptica Científica,  el año 2000 concluyó a las 24:00 Horas del 31 de  diciembre de 1999, y desde un instante infinitamente pequeño después, comenzó el año 2001, el cual concluirá el 31 de diciembre del año en curso, a sus 24:00 Horas.mismo, del Segundo Milenio.), y el 2000 del segmento-año 1999-20

 

Prof. Domingo Ruiz Guzmán.
Fecha: 22/04/2000.
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