LA GOMERA, ISLA PRECIOSA

De todas las Islas tú eres
la más redonda, cual perla,
resaltada por los verdes
paisajes de tus praderas.

El agua y viento dibujan,
tras el paso de los años,
cuevas y grietas profundas
en los barrancos de antaño.

Cristóbal Colón estuvo
orando en San Sebastián,
antes de soltar amarras
para el mar luego surcar.

Encajes verdes conforman
escalonadas laderas,
hilos dorados les bordan
desde la cima a la vera.

Un espeso mar de nubes,
y su lluvia horizontal,
envuelven con su aire fresco
el arroyo y manantial.

Allá arriba, en lo más alto,
donde el bosque besa al cielo,
Gara y Jonay se juraron
un romántico: «Te quiero».

La belleza de tus bosques,
de verdes muy conservados,
se corona allá en la cumbre,
donde el Cedro es muy cuidado.

El Garajonay se exhibe
de laurisilvas ornado
y en su corazón perviven
pino, faya y brezo amados.

En tus cumbres, los Alisios,
tras rozar el amplio mar,
llegan tersos, generosos,
a refrescar el pinar.

Tierra de volcán dormido,
de tranquilidad extraña,
tierra en que el gofio molido
se tuesta a pie de montaña.

Los aromas de tus pueblos
son de millo bien tostado,
de gofio recién molido
por molinos desgastados.

Vallehermoso es tierra fértil,
con gran variedad de flores,
por los senderos se aprecian
sus fragancias y colores.

Desde los hondos barrancos
hasta la cima nublada,
resuena el silbo vibrante,
en tierras recién labradas.

Maravillosos enclaves
son: Benchijigua y Gajona,
El Cedro y sus manantiales,
Los Órganos, Laja y Majona.

¡Oh, Virgen de Guadalupe,
Patrona de La Gomera,
tu pueblo fiel te conduce
entre chácaras romeras!

Isla Gomera preciosa,
he cantado hoy aquí,
las maravillas grandiosas
que Dios creó para ti.

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Autora: Lcda. Rosa María Ruiz Alonso, M.Sc.
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