MI VALLE

Mi valle se cubrió de un verde pino,
a las faldas del gran Teide gigante,
y al frente el magno Sol, muy elegante,
le recubrió de luz y de oro fino.

Y se llenó de helechos mi camino,
junto al verdoso campo refrescante,
luciendo su montaña muy radiante,
fresco velo fugaz y matutino.

Y los dragos lucieron más hermosos
desde lo más alto de la ladera,
junto a grandes árboles vistosos

que crecieron en los suelos rocosos,
alejados de la bella pradera,
sembrada de perales muy frondosos.

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Autor: Prof. Felipe Elías Afonso Ruiz.
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