NEBLINA

Eres como tul inquieto,
terso, acariciante y frío,
para el que contempla yerto
tu insinuante desafío.

Desafío en el que invitas
a pasar al visitante,
en paseo emocionante,
por los lugares que habitas.

Son lugares de arboledas,
de cascadas y de flores,
con aves multicolores,
simulando un sueño de hadas.

Cuando acaricias las hojas
del bosque, en la alborada,
dejas diamantinas gotas,
como si fueran alhajas.

El trinar, en la alta rama,
del amarillo canario,
nos recuerda al campanario
repicando en la mañana.

Tú que te esfumas furtiva,
¿a dónde te vas ahora?
¿Por qué el viento te hace esquiva,
siendo tan encantadora?

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Autora: Prof. Rosa María Ruiz Alonso, M.Sc.
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