GÉNESIS DEL PUEBLO GUANCHE

GÉNESIS DEL PUEBLO GUANCHE

Por 5 Siglos se ha sostenido como un dogma que el Pueblo Guanche o Canario tuvo sus orígenes remotos en el Pueblo Bereber, en la Costa Africana de lo que hoy es Marruecos.

En la Primera Parte de mi libro “Raíces Canarias”, publicado en 1998, he sido el primero en afirmar, con argumentos lingüísticos (Etimológicos y Toponímicos),  que los Guanches y Bereberes estuvieron en condición de Aporía, o sea de  Incomunicación, hasta la llegada de éstos a las Hespérides en el Siglo I de nuestra Era, llevados por los Romanos.

Antes de los Bereberes habían llegado los siguientes Pueblos, procedentes todos ellos  del Mediterráneo Oriental:

Primero fueron los Tartesios, procedentes de Tarsos Chai,  en Anatolia, Turquía, hacia el siglo XV a.C., que  introdujeron las raíces Guan (Pico) y Che (Hombre), que originaron el Etnónimo “Guanche”, con significado de “Hombre del Pico”, o sea, “Hombre de Tenerife”, que es donde está el  Pico. También introdujeron, a través de los fenicios, las raíces Can (Pico) y Ca (Fuego-Calor), que originaron Canca, con significado de “Pico con Fuego o Calor”. Luego Can se unió a la raíz Romana «Aria»,  para formar el topónimo “Canaria”, con significado de “Tierra del Pico”, o sea Tenerife.

En segundo lugar, sus contemporáneos, los Fenicios, procedentes de Fenicia, y sus hermanos los Cartagineses,  procedentes de Cartago, desde el siglo XV a.C., que llamaron Al Isut al Pico Nevado de Tenerife, voz procedente del Persa “Isu” = “El Nevado”. Ellos llegaron a las Islas que bautizaron en su lengua Lanzarote (o Titeroi Gatra, nombre Gatra también fenicio, que es la Tabaiba), y Maxorata , con significado de “Tierra de Higos Tunos”, frutos de la Tunera, que cría la Cochinilla, de donde extraían la  Púrpura Getúlica, para el teñido de sus tejidos. Por eso, los Romanos las llamaron luego “Purpurariae” =  “Purpurarias”.

En Árabe,   la   raíz   Z(X)RT significa “Higos Tunos”. También nos dejaron los  nombres Tamarán o Tierra de Palmeras, la actual Gran  Canaria, Ben (Hijo) y Bilma, en el Tanque, (Tenerife),  calco de Bilma, nombre del Oasis cercano al Lago Chad, en Nigeria, donde adquirían la Sal que  luego comerciaban en sus carabanas. Mi afirmación de la llegada de los Fenicios, apoyada en la  Lingüística quedó corroborada por la Arqueología, con el  reciente hallazgo, por un Equipo  de Investigadores de las  Universidades de La Laguna y de Las Palmas, de los restos de un Almacén Fenicio, en Lanzarote, datados del siglo XII a.C.,  con ayuda del Carbono 14, en un  Laboratorio de la Florida, en EE.UU.

En tercer lugar, los Iberos, llegados hacia el Siglo VII a.C., que dejaron su huella lingüística en la Gran Península de  Jandía de Maxorata o Fuerteventura, donde H(J)andia significa “La Grande”, como en el actual Vasco, que también es Ibero. Gatra también es Ibero,  al igual que Orotava,  Taoro, Teide, Echeide, Garachico, Chiguergue, Tauque, Taco,  y Tauco.

 Otra huella lingüística del Ibero la encontramos en el Guanche, en la pronunciación IN = Ñ, como tenemos en Beñesmer,  transformación de Weinesmer o Fiesta de la Cosecha o  Vendimia, nombre  compuesto del Germano Wein = Vino o Vendimia + el Griego “Meros”, o Momento Central, donde IN se  transformó fonéticamente en Ñ, del mismo modo que en Baina en Vasco = conjunción adversativa “Pero”, se producía Baña.

Es oportuno aclarar que si bien hay una gran semejanza entre  el Euskera o Vasco y el Guanche, pues  ambos  idiomas,  al igual que el Turdetano del Sur de la Península Ibérica  son Iberos, el Guanche no procede directamente del Vasco, sino más bien del Turdetano, y que los tres tuvieron un tronco común,  en Hiberia o Georgia del Cáucaso. Los Íberos de  Hiberia se expandieron hacia Occidente, unos por el Sur del  Continente Europeo, llegando a Euskadi, y los otros,  por el Mediterráneo, llegando a Iberia, donde fueron llamados Turdetanos. Desde allí, llegarían luego a las Hespérides.  Prueba de ello es que un concepto tan fundamental en todo  Pueblo, como es Dios (Jefe, Adivino o Brujo), que en Japón se dice Ataman, y luego en Rusia, al igual que en  la Turdetania y en Guanche, Achamán , e inclusive en Amerindio, Chamán, en Euskera es Jainco (Yainco), lo que  quiere decir que este nombre debió existir anteriormente en el Vasco Autóctono, antes de la llegada de los Iberos del Cáucaso.

En cuarto lugar, los Egipcios, que en naves Fenicias, dejaron en el  siglo VII a.C., la Momificación de los  Cadáveres, la cual no encontramos en el Pueblo Bereber, algo tan importante, que debería existir, si hubiera habido comunicación entre ambos Pueblos,  en la Génesis del Pueblo Guanche.

En quinto lugar,  los Griegos, que dieron nombre a “Hespéride” o  (Pico de Occidente), y a “Hespérides” o (Hijas de  Hespéride). Ellos tradujeron el “Al-Isut” fenicio como “Elisios” de Elisios Pedion (Paradisíaco Campo), que la  tradición ha traducido como “Campos Elisios”, y que parece ser el Valle de la Orotava, en las faldas de Al-Isut, lugar de  las Manzanas de Oro, según la Mitología Griega.
También bautizaron a las Hespérides como Makaron Nesoi o Islas de los Felices, nombre que dio lugar a Macaronesia, que  abarca a Canarias, Azores, Madeira, Puerto Santo y Cabo Verde. Igualmente dieron nombre a Icode, Teno, Chío y Minos en el N.O.  de Tenerife, y a La Candia en La Palma, cinco nombres  que  son calco de sus homónimos Ikos, Tenos y Kios en el Mar Egeo,  y de Minos y Candia, en su cercano Mar de Candia en Grecia., coincidencia que debe atribuirse a la causalidad, y no a la casualidad.

 Y en último lugar los Romanos que llegaron en el siglo I de nuestra Era, acompañados de los Bereberes. Los Romanos nos dejaron el nombre Nivaria/Ninguaria, o Tierra de Nieve, para Tenerife,  por su Pico Nevado, y Convalis o Valle de la Orotava o Taoro, con significado de  Valle con Agua, por su gran  riqueza de Torrentes de Agua que descendía de la Cumbre del Teide. También tradujeron el Elisios  Pedion de los Griegos, como Fortunatae  Insulae o Islas Afortunadas, para designar a  las Islas Occidentales del Archipiélago Canario, y  distinguirlas de las Purpurarias.

Los Bereberes dejaron su huella en la mayoría de los Topónimos, Fauna, Flora, Utensilios, Indumentaria, Alimentos, etc.


Prof. Domingo Ruiz Guzmán.
Etimólogo y Poeta.
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