«EL SUEÑO DE UN NIÑO»

El pequeño estaba siempre llorando
al no poder mirar la bella Luna,
ni lindas estrellas iluminando
su galaxia amada por fortuna.
Destellos que no captaba soñando,
ni satélites desde su gran cuna,
sólo Dios lo iba siempre observando
al alzar su vista como ninguna.

El Sol salió sobre el hermoso mar
lleno de mil peces multicolores,
donde el niño iba a observar,

cómo las gaviotas solían volar
sobre el gran cielo de sus amores,
y así al anochecer, descansar.

separador-1

Autor: Prof. Felipe Elías Afonso Ruiz.
Copyright © Todos los derechos reservados.